Según los expertos desarrolladores web, el 90 % de los sitios en internet están obsoletos. Esto es debido a que la mayoría de ellos han sido creados para ser visibles únicamente en un ordenador de sobremesa con alguno de los navegadores más utilizados y por un usuario tipo. Sin embargo, en el momento actual de las tecnologías de la comunicación, es necesario tener en cuenta el acceso a internet desde otros dispositivos, navegadores, en condiciones menos favorables y para todo tipo de usuarios. Sobre esta base se asienta el concepto de accesibilidad del que se va a hablar a continuación, con el que se pretende resolver el problema de las barreras físicas o tecnológicas para llegar a la información.
Una web es accesible cuando puede ser correctamente consultada por todo tipo de usuarios, independientemente de sus limitaciones ya sean propias del individuo o derivadas del contexto de uso o tecnológicas. Las limitaciones de los internautas a las que hay que dar respuesta pueden ser de distinta naturaleza:
La accesibilidad, por tanto, mejora el acceso a la web en general superando todas estas dificultades.
La accesibilidad aporta múltiples beneficios.
Aplicar las líneas guía para la accesibilidad del contenido web no supone un mayor coste o una limitación para el diseño de una página, sólo es necesario seguir unas normas. Nos referimos a los denominados estándares web: unas convenciones regidas por un ente internacional denominado W3C (World Wide Web Consortium), integrado por un consorcio de empresas interesadas en el desarrollo de las tecnologías de internet, que promueven su evolución y aseguran su interoperabilidad.
La WAI (Web Accessibility Initiative) es el grupo de trabajo permanente perteneciente al W3C que se ocupa de promover la accesibilidad. De las labores desarrolladas en la WAI, se desprenden las "pautas de accesibilidad" que han de ser tenidas en cuenta por los webmasters para desarrollar una web accesible. Dichas pautas son las siguientes:
Para completar la información sobre este tema es aconsejable visitar la Traducción de las Pautas de accesibilidad al contenido en la web, en el que se explica con detalle cada una de ellas.
Actualmente existen herramientas sencillas y al alcance de todos para comprobar si una web cumple las normas de accesibilidad. Entre ellos se encuentra el test de accesibilidad web, el validador de páginas W3C y el Bobby.
TAW son las siglas de Test de Accesibilidad Web. Es una herramienta promovida por el Ministerio de Trabajo para el análisis e información del grado de accesibilidad que presentan los sitios web. Su objetivo es difundir la accesibilidad como requisito en el diseño y realización de páginas web con el fin de que sea accesible a todas las personas.
El TAW es de uso gratuito y se puede encontrar en tawdis.net. Con él se puede hacer un chequeo al instante de nuestra página web y comprobar sus errores en materia de accesibilidad.
Para la realización de los análisis sólo hay que introducir la URL de la página que quiere analizarse. A continuación el sistema lee la página y genera un informe en el que se muestran los problemas de accesibilidad encontrados organizados por prioridad. Incluye además su descripción e incluso la etiqueta html que lo genera, si bien hay algunos errores que deben ser comprobados por el propio desarrollador web de forma manual.
Es otra de las herramientas para comprobar que el código de una página web emplea las gramáticas formales adaptadas. Está promovida por el consorcio W3C y también es de uso gratuito. Se puede verificar las páginas on line en validator.w3.org.
Se trata de un validador que examina si la página es accesible para toda clase de dispositivos o personas con dificultades sensitivas o motrices. Se encuentra en bobby.watchfire.com desde donde podemos chequear nuestra página on line y de manera gratuita.
Una vez chequeada nuestra página con alguna de estas herramientas, es posible hacerse una idea de los problemas de accesibilidad que presenta. Para corregir los fallos que puedan hacer nuestra web poco accesible es preciso ponerse en contacto con expertos que puedan rediseñar la página de acuerdo a los estándares promovidos por el W3C. De esta manera se contribuye a que internet sea un lugar accesible para todos y que las páginas puedan ser vistas por todo tipo de usuarios, dispositivos y motores de búsqueda.
La accesibilidad no es sólo algo que deba aplicarse por los beneficios que aporta tanto a la empresa como a la sociedad en general. Existen leyes que se ya se están aplicando en muchos países y que la hacen de obligado cumplimiento. Por poner un ejemplo, en EEUU, a partir del 7 de agosto de 2001, toda la información en formato electrónico producida por y para el Gobierno, debe cumplir las normas de accesibilidad.
Medidas de este tipo se están comenzando a adoptar en países europeos siguiendo la "Resolución del Consejo de la Unión Europea sobre Accesibilidad Electrónica" de enero de 2003 que promueve mejorar el acceso de las personas con discapacidad a la sociedad del conocimiento. En concreto, la legislación española obliga a las Administraciones Públicas a que adopten las medidas necesarias para que sus páginas web apliquen los criterios de accesibilidad antes de diciembre de 2005. Asimismo, en el plazo de dos años a partir de la promulgación de la ley (diciembre de 2003) se aprobarán unas condiciones básicas de accesibilidad para los productos de la sociedad de la información que deberán ser obligatorias en los cuatro años siguientes desde su entrada en vigor.
Para información más concreta, a continuación se enumeran algunas de las leyes sobre accesibilidad de la legislación estatal.
Disposición final séptima. Condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de las tecnologías, productos y servicios relacionados con la sociedad de la información y medios de comunicación social.