El Correo Electrónico
El correo electrónico o e-mail (Electronic Mail) es el sistema de intercambio de mensajes entre usuarios conectados a la Red. Es el equivalente al correo enviado tradicionalmente con sobre y sello. Difiere de éste, además de por su naturaleza electrónica, por su inmediatez y su bajo coste, ya que los mensajes se reciben instantáneamente y no es necesario pagar por cada mensaje que se envíe.
La cuenta o dirección de Correo Electrónico
Una dirección de correo electrónico está compuesta por dos elementos:
- una parte personal, referida al nombre de usuario
- otra parte referida al ordenador donde se almacenarán los mensajes recibidos hasta que el usuario los recoja: nombre del servidor de correo
- entre ambos elementos se sitúa el carácter arroba @ (at= “en”)
El esquema sería el siguiente: nombreusuario@servidor.dominio.pais
Tener una cuenta de correo electrónico en un servidor implica que somos usuarios de esa dirección y que accederemos a ella mediante una contraseña de manera que nadie podrá leer nuestros mensajes.
El uso del correo electrónico permite:
- Acceder y leer los mensajes recibidos
- Redactar y enviar un mensaje a una dirección de correo
- Enviar el mismo mensaje a muchas personas
- Responder un mensaje exclusivamente al remitente.
- Responder un mensaje al remitente y a los otros destinatarios del mismo.
- Reenviar un mensaje.
- Enviar un mensaje que adjunte ficheros de texto, voz, vídeo o imágenes.
Recomendaciones para la preparación de un e-mail
Para que los mensajes se lleguen de manera correcta a sus destinatarios y se haga un buen uso del correo electrónico hay que tener en cuenta una serie de indicaciones a la hora de redactar un e-mail:
- Debe obedecer a una finalidad. El mensaje debe tener una finalidad real, si no es necesario no debemos perder tiempo ni hacérselo perder al destinatario.
- Si se quiere mandar un mensaje a varios destinatarios es recomendable utilizar la libreta de direcciones en la que previamente habremos introducido las direcciones de todos nuestros contactos.
- Conviene verificar siempre las señas de los destinatarios. Para que los e-mails no se envíen a direcciones equivocadas.
- El “asunto” debe ser una frase corta y descriptiva del contenido del mensaje, de forma que el receptor pueda conocer el tema del mensaje y organizar mejor los mensajes que recibe. Es recomendable que sea breve, no más de 5 palabras.
- Evitar transmitir ficheros adjuntos. Algunos corresponsales pueden tener dificultades en abrirlos y otros no querrán hacerlo por temor a recibir un virus.
- Cuando se incorporen archivos adjuntos, limitar el tamaño de éstos y asegurarse de que el receptor dispone del programa apropiado para poder leerlos. Nunca enviar archivos ejecutables como adjuntos.
- Enviar en lo posible mensajes de tipo texto, evitar el HTML, porque algunos programas de correo electrónico no pueden traducir el código.
- Es recomendable que tanto el cuerpo del e-mail como las imágenes no sean excesivamente anchas a fin de que se puedan leer perfectamente sin necesidad de ampliar el mensaje a pantalla completa.
- Hay que procurar ser breve, que los mensajes consten de 20 líneas o menos.
Utilizar expresiones sencillas: “Cosúlteme en caso de duda” es mejor que “En caso de precisar alguna aclaración o información complementaria no dude en ponerse en contacto conmigo”.
- Al responder el correo electrónico es conveniente incluir parte de la cita del mensaje anterior, pero no toda ella, sino solamente lo que se va a contestar, y que sea imprescindible para entender el contexto del mensaje.
Los usuarios de la red han ido estableciendo una serie de normas o pautas de conducta a tener en cuenta a la hora de comunicarse con otras personas a través de Internet. Unos cuantos consejos del uso que debe hacer el usuario de estos servicios electrónicos serían los siguientes:
- Especificar el asunto del mensaje.
- Identificarse claramente.
- Conocer y respetar al destinatario.
- Escribir correctamente.
- Brevedad del contenido de los mensajes.
- Cuidado con las firmas.